miércoles, 27 de febrero de 2013

Regreso a Júpiter

Europa prepara una misión de exploración de las lunas heladas del planeta gigante. La nave ‘Juice’ partirá en 2022. La NASA participa en el proyecto


Ilustración de la nave espacial ‘Juice’ junto al planeta Júpiter y una de sus lunas heladas. / ESA-AOES

Europa, Ganímedes y Calixto son tres enigmáticos mundos de hielo. En realidad son lunas del gigante Júpiter, tres de las cuatro que descubrió Galileo Galilei en 1610, tres de las 50 que se han descubierto hasta ahora. Parece que las tres tienen grandes océanos de agua bajo una capa helada superficial e intrigan a los científicos hace tiempo. Hacia ellas se dirigirá una nueva misión científica de la Agencia Espacial Europea (ESA) para estudiarlas de cerca durante tres años, sin olvidar las observaciones del gran planeta. La misión se llama Juice (siglas en inglés de Explorador de las Lunas Heladas de Júpiter) y se acaban de aprobar los instrumentos científicos —11 en total— que llevará la nave interplanetaria para medir el grosor de la capa de hielo de las lunas, explorar los océanos ocultos, desvelar sus estructuras internas y trazar mapas de superficie. La NASA se ha apuntado a este nuevo viaje interplanetario de un robot avanzado de exploración.
La preparación de una compleja misión como Juice lleva tiempo, varios años desde que se plantea conceptualmente hasta que parte. Pero, además, Júpiter está muy lejos, así que habrá que esperar años antes de obtener los resultados. La sonda deberá ser lanzada al espacio con un cohete, Ariane<TH>5, dentro de una década, en 2022. Tardará ocho años en llegar al sistema de Júpiter, de manera que no se pondrá en órbita allí hasta 2030, para funcionar, al menos, tres años y medio. Es la primera gran misión del programa Visión Cósmica 2015-2025 de la ESA. Júpiter fue investigado de cerca por la misión de la NASA Galileo (1989-2003) y, como siempre en ciencia, las respuestas provocaron más y más preguntas.
“La selección de instrumentos es un hito en esta misión al Sistema Solar exterior, un auténtico buque insignia de la capacidad tecnológica y científica europea”, afirma Álvaro Giménez, director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA. “El conjunto de instrumentos elegido está enfocado a los objetivos científicos de la misión, desde las medidas in situ del vasto campo magnético de Júpiter y su entorno de plasma hasta las observaciones de la superficie y el interior de las tres lunas heladas”, añade Luigi Colangeli, coordinador de las misiones del Sistema Solar de la agencia europea.
La misión tiene, además, una perspectiva más lejana: “Los planetas extrasolares que se han descubierto en los últimos años son, fundamentalmente, gigantes gaseosos parecidos a Júpiter, luego parece lógico procurar la mayor información posible sobre el ejemplo que tenemos cerca de nosotros y, muy particularmente, su sistema de satélites”, ha explicado Giménez a EL PAÍS.
Europa y Marte son, para muchos, sitios idóneos para buscar pistas de vida
Mientras se prepara Juice llegará al planeta gigante otra nave que ya está en camino, la Juno, de la NASA, que partió en agosto de 2009 y está ahora a 176 millones de kilómetros de la Tierra. Debe ponerse en órbita de Júpiter en julio de 2016 para tomar datos allí hasta octubre de 2017. Su objetivo es determinar cuanta agua hay en la atmósfera de Júpiter, medir la composición, la temperatura y el movimiento de las nubes, estudiar el campo magnético del planeta y determinar su estructura interna. “Juno se centra en el estudio de las propiedades del planeta, no de los satélites, y con instrumentos muy sencillos”, apunta Giménez.
Ganímedes es el mayor satélite que se conoce. Con tres cuartas partes del tamaño de Marte, es más grande que Mercurio (si estuviera en órbita solar en lugar de girar alrededor de Júpiter se podría clasificar como planeta). Tiene un centro metálico que genera un campo magnético, un manto rocoso y una capa gruesa (unos 800 kilómetros) de hielo recubriéndola. Calixto, casi del tamaño de Mercurio, es el objeto más marcado por cráteres del Sistema Solar. Y Europa, algo más pequeña que la Luna, es, junto con Marte, el lugar favorito de muchos para buscar algún signo de vida en el Sistema Solar fuera de la Tierra. Sobre una capa rocosa, Europa parece estar cubierta de océanos de agua salada y helada en su superficie, hielo que se resquebraja por las tensiones que generan las poderosas fuerzas de marea de Júpiter. Las observaciones de la Juice servirán como preámbulo para una ansiada misión espacial dedicada específicamente a esta interesante luna de Júpiter. Io, fuera del circuito de aproximación de la futura nave europea, es el cuerpo volcánicamente más activo del Sistema Solar.
“La última misión europea a los planetas gigantes fue la sonda Huygens que aterrizó en la luna de Saturno Titán, en 2005, pero tuvo que ir hasta allí como pasajero de la nave de la NASA Cassini”, recuerda Giménez.
A los otros dos grandes planetas del Sistema Solar no se ha enviado aún ninguna misión. “A distancias como la de Saturno, y a Urano o Neptuno, no podemos ir con la energía proporcionada por paneles solares, como los de la nave de la ESA Rosetta, que se dirige a un cometa y que llega a la distancia de Júpiter”, comenta Giménez. “Y en Europa no tenemos aún la tecnología de las RTG \[generador térmico de radioisótopos\] para explorar los confines exteriores del Sistema Solar, donde los paneles solares no son eficientes”.
La nave Juice observará la atmósfera y la magnetosfera del planeta gigante y las interacciones con sus lunas, sobrevolará docenas de veces Calixto, pasará dos veces junto a Europa para medir el grosor de su capa helada superficial y, al final, se podrá en órbita de Ganímedes para investigar su estructura interna, su océano y su hielo. La misión aborda dos preguntas clave: cuáles son las condiciones necesarias para la formación de planetas y la emergencia de la vida, y cómo funciona el Sistema Solar.
Para cumplir todos estos objetivos, la misión, con un coste total de casi 1.000 millones de euros, incluidos 75 que aporta la NASA, llevará cámaras, láser altímetro, espectrómetros, magnetómetro, analizador de partículas, un sensor ultravioleta y un radar capaz de penetrar hasta nueve kilómetros en la corteza helada de Calixto, Europa y Ganímedes. De su desarrollo, construcción y explotación científica se ocupan equipos científicos de 15 países europeos (incluida España) más los socios estadounidense y nipón.

lunes, 12 de noviembre de 2012

m-clan "inmigrante"

Aquí una maravilla de esas perdidas que viene bien recuperar de vez en cuando, especialmente en tiempos tan revueltos como estos. Y esa slide guitar de Carlos Raya, qué maravilla!

sábado, 13 de octubre de 2012

increible descubrimiento


ESPACIO | Estudio de la Universidad de Yale

Descubren un 'planeta de diamante', dos veces más grande que la Tierra

Recreación del planeta recién descubierto. | ReutersRecreación del planeta recién descubierto. | Reuters
Científicos de la Universidad de Yale (EEUU) han descubierto un planeta rocoso compuesto de grafito y diamante, dos veces más grande que la Tierra y con una masa ocho veces mayor.
"La superficie de este planeta parece estar cubierta de grafito y el diamante en vez de agua y granito", señaló el investigador principal, Nikku Madhusudhan, de la Universidad de Yale.
El planeta, llamado 55 Cancri e, es uno de los cinco planetas que orbitan en torno a una estrella similar al Sol en la constelación de Cáncer, a 40 años luz de la Tierra, relativamente cerca, por lo que se puede ver a simple vista.
El planeta orbita tan rápido que un año dura 18 días, frente a los 365 de la Tierra, es además extremadamente caliente ya que, según los investigadores, su temperatura alcanza los 2.148 grados centígrados.
No es la primera vez que se descubre un planeta de diamante, pero es el primero que se encuentra orbitando una estrella similar al Sol, tan cercano a la Tierra y de un tamaño superior.
El plantea fue observado por primera vez el año pasado y los científicos asumieron inicialmente que podría tener una composición química similar al agua, pero tras nuevas investigaciones determinaron que el planeta no tiene agua.
"Parece estar compuesto principalmente de carbono (como el grafito y el diamante), hierro, carburo de silicio, y, posiblemente, algunos silicatos", apuntan los investigadores que publicarán el estudio en la revista Astrophysical Journal Letters.
El estudio calcula que al menos un tercio de la masa del planeta, equivalente a tres veces la masa de la Tierra, podría ser diamante. Este descubrimiento significa que "ya no se puede asumir que los planetas rocosos distantes tienen componentes químicos, interiores, ambientes, o biologías similares a las de la Tierra", señaló Madhusudhan.

jueves, 15 de septiembre de 2011

un andaluz en castilla

Hola a todos!
Después de un verano tan ajetreado que no me ha permitido tocar el blog ni un poquito siquiera, retomo aquí para comenzar una nueva etapa de mi vida, y con la desazón de no saber si este cambio tan grande habrá sido para bien o no.
Porque yo siempre había imaginado mi vuelta a casa, me refiero a Salamanca, mi ciudad, cuando tuviera más o menos sesentaytantas castañas, y dedicarme a pasear por la plaza mayor, leer la prensa con un vino de Toro, y los domingos ir al Helmántico para disfrutar de una Unión de primera como Dios manda. Y sin embargo, aquí estoy, con veinte años de adelanto sobre el horario previsto, y encima teniendo que ir a currar a Pucela, manda huevos.
Y lo más curioso es que en muchas ocasiones me siento como un extranjero en mi propia ciudad. Este caracter charrote mezclado con el mal humor que provoca la ingesta excesiva de legumbres de la tierra te deja de vez en cuando sorprendido como si fuera japonés. Y sí, supongo que también echo de menos Huelva (o Andalucía en general) y el caracter de sus gentes (a vosotros también os echo de menos, cabrones, pero dejémonos de mariconadas que os gustan demasiado), porque si bien es cierto que durante estos años he sido en buena parte un Salmantino en Andalucía, y ya sabeis que con mucho orgullo, no es menos cierto que en esta nueva etapa me siento en no menos medida un andaluz en Castilla. Y estoy muy orgulloso de ello, vive Dios.